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Rigoberta Menchú

Adolfo Pérez Esquivel

Juan Manuel Santos

Pedro Piqueras

En medio de una agitada jornada de trabajo como director de uno de los informativos más vistos por los españoles, Pedro Piqueras, recibe al equipo de Nobel Pax Portraits para hablar de Paz, esa noticia que no ha dado aún, pero que es sin duda la que sueña contar a traves de las pantallas.

CONTAMOS LA GUERRA, PERO LO QUE QUISIÉRAMOS ES QUE HUBIERA PAZ


Después de 12 años al frente de los informativos de Telecinco, Pedro Piqueras admite que si volviera a nacer, volvería a ser periodista, a pesar de tener que comunicar malas noticias, trabajar durante interminables jornadas y de tenerse que “hacer el duro” cuando la realidad lo afecta como ser humano. “La noticia está al alcance de todos, lo que nos diferencia es el cómo la contamos”, dice Piqueras, y por eso, aunque casi siempre lo negativo predomina en este trabajo, procura “aderezar” las malas noticias, sin ocultar la verdad, y terminar siempre con algo positivo para que los telelvidentes vuelvan a verlo al día siguiente.

Y parece que lo ha logrado… más de 30 años en las pantallas de los españoles, lo han convertido en una de las caras más reconocidas del país. Primero en TVE, luego en Antena 3 y ahora en Telecinco, disfruta como el primer día del que considera “el oficio más bonito del mundo”. Ensaya sus presentaciones, prepara los titulares y además lleva en hombros la difícil tarea de  “dirigir la orquesta”, en la que todos los elementos son importantes para que la emisión salga al aire de manera impecable.

“Desde aquí ojalá pudiéramos decir que algún día predomina la paz, pues quienes rigen el mundo, son partidarios de la paz, trabajan por la paz”… Esa es la noticia que Pedro Piqueras no ha contado todavía, y la que le gustaría entregarle al mundo a través de la pantalla.
Por eso, al cerrar los ojos, y pensar en algo bonito, se dibujan en su rostro las palabras del titular con el que espera algún día abrir uno de sus informativos diarios: La Paz.

Texto: María Puyo


Pepe Rodriguez – Masterchef

A pocos días de comenzar la 6ª temporada de Masterchef, programa que lo lanzó a la fama en toda España, Pepe Rodríguez recibe al equipo de Nobel Pax en su restaurante El Bohío de Illescas, para contarnos por qué la Paz se transmite también a través de la cocina.

“COCINO PARA EMOCIONAR, NO PARA ALIMENTAR”


Hace algunos años, este cocinero “por obligación”, como el mismo se describe, nunca se imaginó que se convertiría gracias a un programa de TV en uno de los chef más mediáticos y reconocidos de toda España.  Con una calidez única y la sencillez que lo mantiene al margen de la efímera burbuja  la fama, Pepe Rodríguez reconoce que no le gustaba la cocina y que empezó como camarero porque tenía que ayudar a su madre, quien había decidido continuar con la tradición  del pequeño mesón castellano, fundado por su abuela para alimentar a los viajeros que transitaban la antigua carretera entre Madrid y Toledo, antes del estallido de la Guerra Civil.

Convertirse en chef nunca estuvo en sus planes, pero hoy, después de 47 años y con una estrella Michelín, El Bohío, restaurante en el que trabaja con su hermano Diego y en el que se cocina con aroma de tres generaciones, es la prueba de una de las premisas de vida que le enseño su padre: “Si aprendes algo, hagas lo que hagas, tienes que ser el mejor”.

Con sus recetas y  sus sabores, Pepe busca ser consecuente todos los días y construir paz desde lo más pequeño.

Pepe Rodríguez sigue siendo el mismo…Pepe el del Bohío, a pesar de su gran reconocimiento y su fama. Cocina para dar placer, para emocionar, y no para alimentar, y por eso se identifica con el proyecto de su tocayo Pepe Castro, el Fotógrafo de la Paz. “Que haya alguien que sea capaz de hacer algo por la paz, y de atreverse a liderar una locura como estas, es necesario y admirable. Si construimos desde lo más pequeño y vamos haciendo fermento, podemos llegar a todo el mundo; tenemos una tarea difícil, pero vamos a empezar cocinando”. Es el mensaje de Pepe Rodríguez, quien desde ahora también se une a The Nobel Pax Portraits, para transmitir un mensaje de Paz que trascienda las fronteras y los años.

Texto: María Puyo


Regalo al premio Nobel de la Paz, Juan Manuel Santos


En el Palacio de Nariño, Bogotá, el presidente Juan Manuel Santos y premio Nobel de la Paz, recibe un libro sobre el Corpus Christi de Toledo y unos gemelos de damasquino, artesanía toledana.

Conseguir un retrato con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos (Nobel de Paz 2016), fue el objetivo que durante meses persiguió el equipo de Nobel Pax Portraits, liderado por el fotógrafo Pepe Castro.  Después de muchos días de espera, innumerables comunicaciones y cambios protocolarios de última hora, el momento esperado llegó esta semana en Bogotá, cuando por fin el mandatario del país suramericano posó para el lente del Fotógrafo de la Paz, convirtiéndose así en el segundo premiado en hacer parte de este proyecto audiovisual.

Entre luces, cámaras y  una decena de acompañantes, el esperado encuentro estuvo marcado por la cercanía y calidez del presidente colombiano, quien manifestó su complacencia  por poder hacer parte del proyecto The Nobel Pax Portraits, y recibió además con alegría y gratitud el libro In Corpus, obra de Pepe Castro, y un par de gemelos de artesanía damasquina, de manos del fotógrafo español.

 


Texto: María Puyo

 


Entrevista: Diario El Comercio – Perú – The Peace Shooter

Miradas de paz: detrás del lente del fotógrafo Pepe Castro


Desde hace cerca de un año, el fotógrafo español recorre el mundo para fotografiar a personajes comprometidos con la paz , un proyecto  audiovisual que termina con el retrato de un premio Nobel



Por Gabriela Delgado

Su nombre completo es José Antonio Castro Mella, pero es conocido como Pepe Castro. Con 54 años de edad, este fotógrafo de profesión, comenzó su carrera “tarde”, a los 40 años, y con ese tiempo en el medio ha conseguido hacerse un nombre en España, su país natal, retratando a ‘celebrities’ hasta ahora, en que comienza a cristalizar un proyecto que tiene como objetivo fotografiar a una serie de personajes, desconocidos o no, que trabajen a favor de la paz, y el mismo que termina con el retrato de un premio Nobel.

“Estaba en un momento de mi carrera en que todo estaba muy bien pero como que me faltaba algo que tuviera más peso social y como que solo hacer retratos me empezaba a cansar y me dicen, ¿no te has planteado retratar a un premio Nobel de la Paz? Es que vamos a hacerlos todos, respondí de inmediato y de ahí empezamos a construir la estructura de un proyecto que pretende ser algo más que el retrato. El premio Nobel es el punto final de estos viajes, es la excusa para construir alrededor de estos un mensaje de paz”, cuenta el madrileño.

Bajo el nombre de “The Nobel Pax Portraits“, Castro ya fotografió para este proyecto a dos premios Nobel de una lista de 31 personajes reconocidos con este galardón. Y en el camino se ha encontrado con personas comprometidas con la causa, y detrás de ellas, con historias que descubren, desde algún lugar del mundo, un mensaje de paz.

“Hace seis meses hicimos el retrato de Oscar Arias, el ex presidente de Costa Rica, la semana pasada el de Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, en unos días nos vamos a Buenos Aires para encontrarnos con Adolfo Pérez Esquivel. Conseguir que estos tres premios nos reciban en un mes, nos ha costado seis meses”, revela Castro emocionado.

Su nombre completo es José Antonio Castro Mella, pero es conocido como Pepe Castro. Con 54 años de edad, este fotógrafo de profesión, comenzó su carrera “tarde”, a los 40 años, y con ese tiempo en el medio ha conseguido hacerse un nombre en España, su país natal, retratando a ‘celebrities’ hasta ahora, en que comienza a cristalizar un proyecto que tiene como objetivo fotografiar a una serie de personajes, desconocidos o no, que trabajen a favor de la paz, y el mismo que termina con el retrato de un premio Nobel.

“Estaba en un momento de mi carrera en que todo estaba muy bien pero como que me faltaba algo que tuviera más peso social y como que solo hacer retratos me empezaba a cansar y me dicen, ¿no te has planteado retratar a un premio Nobel de la Paz? Es que vamos a hacerlos todos, respondí de inmediato y de ahí empezamos a construir la estructura de un proyecto que pretende ser algo más que el retrato. El premio Nobel es el punto final de estos viajes, es la excusa para construir alrededor de estos un mensaje de paz”, cuenta el madrileño.

Bajo el nombre de “The Nobel Pax Portraits“, Castro ya fotografió para este proyecto a dos premios Nobel de una lista de 31 personajes reconocidos con este galardón. Y en el camino se ha encontrado con personas comprometidas con la causa, y detrás de ellas, con historias que descubren, desde algún lugar del mundo, un mensaje de paz.

“Hace seis meses hicimos el retrato de Oscar Arias, el ex presidente de Costa Rica, la semana pasada el de Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, en unos días nos vamos a Buenos Aires para encontrarnos con Adolfo Pérez Esquivel. Conseguir que estos tres premios nos reciban en un mes, nos ha costado seis meses”, revela Castro emocionado.

Sobre el tiempo que le tome concluir este proyecto, Pepe Castro no tiene una respuesta clara aunque se atreve a decir que será algo que no va acabar nunca.

“La figura del fotógrafo de guerra existe, un fotógrafo que va en busca de las actividades bélicas para documentarlas. En cambio la figura del fotógrafo de paz no existe que yo sepa… no solo tienen que ser premios Nobel, aparte que este se entrega todos los años así que siempre habrá un nuevo reto pero además de eso hay muchos más figuras que retratar, lo digo por el tipo de personas que yo me ido encontrando en el camino. Puede ser un religioso, un político, un deportista. Por desgracia, la paz no la vamos a conseguir así como así, de modo que siempre habrá causas, siempre habrá gente”, agrega.

¿Qué es la paz para ti?
“Oscar Arias en el primer documental que hicimos, definió la paz como la ausencia de las condiciones de la guerra. Y si tuviera que definirla a nivel personal, te diría que la paz empieza en cada uno. Que estés en paz espiritual contigo, con cosas tan básicas como que tu hijo no sufra, que no existan a tu alrededor cosas que te afecten moralmente y que te duelan. Empieza en uno mismo”.

¿La paz es una utopía?
“Yo creo que es una utopía. Si bien empieza en uno mismo, como tema universal yo creo que es una utopía. Desgraciadamente el ser humano, en su 90% es bueno, el 10% malo hacen tanto daño y tienen algunos tanto poder que sirven para que nunca exista una paz de verdad”.

¿Cómo te ha cambiado a nivel personal este proyecto?
​”Esto va lento y ahora trabajo con otro sentido. Antes trabajaba con ‘celebrities’, viajaba, conocía gente maravillosa pero la gente que encuentro hoy es tan diferente, son gente con historias realmente interesantes. Me ha sido muy enriquecedor y hasta casi un año he dejado en un 90% mi actividad comercial por este proyecto. Diría que mi perspectiva ha cambiado. Todas esas historias te hacen cambiar la percepción. Ahora visito un país para conocer gente que me va a dejar un mensaje de paz”.

¿Digamos que tu aporte con la causa es desde tu mirada de fotógrafo?
“Uno no puede generar condiciones de paz, ojala pudiera ganar una guerra pero si puedo desde la fotografía sembrar mi granito de arena, que bueno que así sea”.

¿Qué personaje te gustaría fotografiar?
“Yo quiero fotografiar a todos los que veo. Muchos me dicen que quizás Obama, que está en la lista pero que dejaré para más adelante. Pero si tengo que decir un nombre sería el Dalái Lama, por ejemplo. O a Keith Richard que tiene la fama de chico malo pero el otro día que vi un documental sobre él vi que era más bueno que el pan”.

¿Y del Perú, tienes un nombre en mente?
“Sí, a Máxima Acuña. Sé que nos tomaría un tiempo hacerlo pero ya está en la agenda de los pendientes”.

Castro era empresario hotelero hasta que a los 40 años decidió seguir su pasión por la fotografía y tumbar las barreras de la edad, entre muchos otros prejuicios sociales; y dejarse llevar por un tema que era una constante en sus imágenes: la mirada de las personas.

Y esta vez, bastante lejos del mundo de los ‘celebrities’, este “The Peace Shooter“, apelativo que paradójicamente va adoptando Castro en el contexto de este proyecto, este va viajando por el mundo, cámara en mano, buscando encontrar en algún lugar de él, gente comprometida con la paz.

“Cierra los ojos y piensa en algo bonito. Cierra los ojos y sueña con nosotros un mundo de paz”, es una frase que les repite Pepe Castro a sus retratados al final de cada sesión. ¿Lo hacemos?

Copyright y entrevista original:
https://elcomercio.pe/luces/arte/nobel-paz-pepe-castro-lente-fotografo-noticia-505165

 


Entrevista: Canal Pacifista Bogotá – The Peace Shooter

Entrevista: Canal Pacifista Bogotá – The Peace Shooter
“La Colombia que he visto ya no está en tiempos de narcos”

Por Juan Pablo Sepúlveda. Publicado Marzo 16, 2018

José Antonio “Pepe” Castro. Puede que este nombre no les resulte muy conocido. Si se lo cruzan en la calle, parece un transeúnte común y corriente. Sin embargo, en la cámara que lleva colgada en el brazo los retratos de los Nobel de la Paz vivos. Por eso caminó por el centro de Bogotá, buscando al presidente Juan Manuel Santos, uno de los personajes que tiene, por convicción, que retratar.
El proyecto se llama, si lo quieren ver en detalle, Nobel Pax Portraits. El viaje de Pepe, que va a durar por lo menos tres años, incluye no solo las fotos de los premios Nobel, que son para él una “excusa”, sino también la aproximación a influenciadores de paz en cada país: fotografías a gente del común, de la calle, y la producción de un documental -The Peace Shooter-, que recogerá toda esta experiencia. La intención del proyecto, para Pepe, es tejer un mensaje mundial de paz.
Las fotos de Nobel Pax Portraits, de acuerdo al estilo y la marca del fotógrafo de 54 años, serán en blanco y negro y en retrato, como podemos ver en la primera entrega, que corresponde a Óscar Arias, Nobel de la Paz costarricense en 1987. Los ganadores de este premio también, en el marco del proyecto, van a escribir un mensaje alusivo a la paz, y todos estos mensajes van a ser recopilados en un libro. En este momento Pepe se encuentra en una gira que lo llevó a fotografiar a Juan Manuel Santos, a Adolfo Pérez Esquivel en Argentina y a Rigoberta Menchú en Guatemala. Mientras estuvo en Colombia, ¡Pacifista! habló con él.

Lo primero. ¿Por qué decidiste hacer esta serie de retratos a premios nobel de paz?

Pues digamos que los retratos a los Nobel de Paz, que yo los puedo llamar como la guinda final del pastel, son casi que una excusa para construir, alrededor de esos retratos, capítulos con mensajes alusivos a la paz. Cada Nobel de la Paz vive en un país distinto, con lo cual, al unir lo que pueden decir en las entrevistas que les voy a hacer, estoy creando un mensaje alrededor del mundo. No solo es un mensaje de o para Colombia, España o Argentina, que también, sino uno universal. En cada viaje, documento con fotografías a gente de la calle -esta parte del proyecto se llama Wonderful People– y entrevisto influencers de cada país que estén comprometidos con la paz a partir de sus iniciativas. También hago otras entrevistas a personas aprovechandome, entrecomillo esto, de la “fama” que puedan tener en cada país: actores, músicos, deportistas, directores de cine. No tienen que ver directamente con el tema de la paz (aunque, como te digo, la paz es de todas las personas), pero siempre dan unas palabras referentes a ella desde su perspectiva. Esto ayuda a que se multiplique el mensaje.

¿Qué encuentras en común en las personas y los lugares cuando tratas de fotografiar la paz?

Pues llevo toda la vida fotografiando la paz, y te puedo decir que esta paz que he visto es de una lucha universal. No es propia ni de un país, ni de una ciudad. Lo que hay en común es la lucha. Es ese sentimiento de ver que hay algo que no está bien, notar un conflicto, un mal, y querer arreglarlo. En general, la lucha por la paz se ve en la gente que he fotografiado como una lucha por las demás personas.
¿A qué te refieres con que llevas toda la vida fotografiando gente que tiene que ver con la paz? Pues lo he estado haciendo siempre sin darme cuenta. A mí se me conoce como un fotógrafo de celebrities en España, y pues este trabajo ha hecho que lleve más de 20 años fotografiando -no solo a celebrities– sino, más allá de eso, a personas. Puedo decirte que la mayor parte de la gente que me encuentro… es gente buena. Al final, creo que el sentimiento humano, en un noventa y mucho por ciento es bueno, de bondad, de paz.  La mayoría de las personas trabajan por sacar a su familia adelante, contribuyen con sus impuestos, están en capacidad y voluntad de ayudar a sus amigos, familia y vecinos… Al final la paz está ahí, en eso tan simple como ayudar.

¿Por qué el documental se va a llamar Peace Shooter (Tirador de la paz)?

Primero, decirte que a propósito de la lucha por la paz, cada ser humano lucha con sus armas. Pues en mi caso, como artista audiovisual, mis armas, mis herramientas, es disparar con una cámara de fotos. El tirador, shooter, es una figura bélica. En este caso, tratamos de que sea una especie de ironía: yo sí tiro, sí disparo, pero buscando gente de paz.

Te especializas en fotografía de retrato. ¿Cómo, en los rasgos de las personas a las que tomas fotos, se puede ver la paz?

Aunque esta parezca una pregunta abstracta o difícil de contestar, en realidad es muy fácil: esto se ve en la mirada. Realmente en la mirada está todo de las personas: cuando alguien está triste, su mirada tiene ese mismo matiz. Cuando está muy contento, se ven esas pequeñas arrugas que van hacia arriba y sus ojos miran de manera amable. La mirada de paz es esa: amable, relajada, tranquila. De verdad esto aparece. Se ve en la gente.

¿Qué foto tuya se te ha quedado en la memoria a partir de esos rasgos que buscas en las personas?

Si te digo la verdad, cada vez que termino una fotografía, una entrevista o un retrato, me suele ocurrir que creo que es la mejor foto. Estoy tan contento de haberla hecho que siento una gran satisfacción. Pues, cuando una madre tiene 5 hijos, dile que te cuente cuál es su predilecto. Ella lo pasaría muy mal (Risas). Bueno, a mí me pasa esto.

¿Las fotos van a estar solo en la página? ¿O tienes pensado publicarlas en otro lugar?

A priori, la idea es publicarlas en la página y que solo sean parte del proyecto.

Dado que son personas con alta notoriedad, ¿cómo has hecho para llegarle con tu idea a los premios Nobel?

Algo tiene que ver el trabajo que he hecho hasta ahora y el prestigio que he podido ganar, porque ellos antes estudian quién les está haciendo la propuesta. Pero evidentemente detrás de cada foto hay un trabajo de producción gigante. Yo soy la cara visible del proyecto, pero ya hay 11 personas trabajando en él: tenemos periodistas, expertos en informática y redes sociales, realizadores de videos, traductores… Llegar a esta gente es difícil. Desde el último retrato que hicimos, el de Oscar Arias, han pasado seis meses para organizar los tres retratos que vamos a hacer ahora (el de Juan Manuel Santos, el de Adolfo Pérez Esquivel en Argentina y el de Rigoberta Menchu en Guatemala).

¿Cuál es la vigencia del proyecto? ¿Cuando piensas que termina?

Mi ilusión es que no se termine nunca. Tenemos proyectado que podemos demorarnos al menos 3 años en llegar a todos los Nobel de la Paz que en este momento están vivos. Te recuerdo, igual, que esto una excusa para generar un viaje y un mensaje detrás de cada retrato. Este premio se va a seguir entregando cada año, y siempre que le corresponda a una persona, vamos a intentar contactar con ella.

¿Qué opinas de todo el proceso de paz de Colombia?

No conozco mucho más de lo que se escucha afuera. De todas formas, pienso que cualquier conflicto, aunque sea interno de un país, es algo que afecta a todo el mundo. Es una preocupación que a todos nos llega. Y más que una opinión, te puedo decir la visión que a lo mejor hay fuera de aquí basado en la información nos llega: a nivel de calle, Colombia sigue teniendo un problema fuera de Colombia porque hay demasiada publicidad y demasiada visibilidad de lo que fue este país en los años del esplendor de los narcotraficantes. Por ejemplo con series televisivas. Estas, al estar vigentes, uno las ve y no las ubica en el tiempo. Muchas personas piensan, de hecho, que Colombia todavía está en estos conflictos. Y pues, cuando vienes aquí ves que no es así.

Copyright y entrevista original:
http://pacifista.co/colombia-ya-no-esta-en-tiempos-de-narcos-sino-de-paz-esa-es-la-que-retrato/